COVID-19 (coronavirus)
El COVID-19 es una enfermedad contagiosa causada por el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2), con el primer caso conocido identificado en Wuhan, China en diciembre de 2019.
Los síntomas del COVID-19 incluyen fiebre, tos, dolor de cabeza, fatiga, dificultades respiratorias, pérdida del olfato y pérdida del gusto; sin embargo, alrededor de un tercio de las personas infectadas son asintomáticas. Los síntomas comienzan de 1 a 14 días después de la exposición, aunque las personas permanecen contagiosas hasta 21 días.
El COVID-19 se puede transmitir a través de partículas o gotitas contaminadas en el aire al estornudar o toser, especialmente en proximidad cercana (2 metros/6 pies). El riesgo de transmisión en interiores es mayor incluso a mayores distancias.
Las medidas preventivas incluyen la vacunación; el uso de mascarillas que cubran la boca y la nariz; medidas de distanciamiento (por ejemplo, aislamiento, cuarentena, distanciamiento social); ventilación de espacios cerrados; y una higiene/sanitización adecuada de manos, además de evitar tocarse los ojos, nariz o boca.
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Viruela de mono
La viruela del mono es una enfermedad viral infecciosa causada por el virus de la viruela del mono, relacionada con el virus variola que causa la viruela.
Los síntomas incluyen fiebre, ganglios linfáticos inflamados, dolores musculosos y una erupción que forma ampollas y luego forma costras. Estos síntomas comienzan de 5 a 21 días después de la exposición y normalmente duran de 2 a 4 semanas. Aunque la viruela del mono es generalmente leve y la mayoría de las personas se recuperan en pocas semanas sin tratamiento, las personas pueden permanecer contagiosas durante más de una semana después de que las lesiones hayan formado costras.
La viruela del mono se puede propagar desde animales infectados a través de mordeduras/rasguños o al manipular carne infectada. La transmisión de persona a persona puede ocurrir a través de la exposición a fluidos corporales infectados por pequeñas gotitas; la transmisión por el aire también es posible.
A pesar de no tener cura, las vacunas contra la viruela símica pueden ser hasta un 85% efectivas para prevenir la infección por contacto cercano y para disminuir la gravedad de los síntomas. Las medidas preventivas incluyen el lavado regular de manos y evitar el contacto con personas o animales infectados.
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Meningitis
La meningitis es una inflamación aguda o crónica de las membranas protectoras que cubren el cerebro y la médula espinal; puede ser causada por una bacteria o un virus.
Los síntomas comunes incluyen fiebre, dolor de cabeza y rigidez en el cuello. Otros síntomas incluyen confusión o alteración de la conciencia, náuseas, vómitos y baja tolerancia a la luz o los ruidos fuertes. La meningitis puede llevar a serias consecuencias a largo plazo como sordera, epilepsia, hidrocefalia o déficits cognitivos, especialmente si no se trata rápidamente.
La meningitis se puede transmitir a través de gotitas durante el contacto cercano (p. ej., besos, estornudos, tos), aunque la meningitis bacteriana no se puede propagar solo al respirar aire contaminado. La meningitis viral se propaga comúnmente a través de la contaminación fecal.
Algunas formas de meningitis son prevenibles mediante la inmunización con diversas vacunas o con profilaxis antibiótica a corto plazo.
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